🎵 Audioguía
Discurre principalmente por zonas de olivares, huertas y robledales donde destacan las vistas del alto de la Almenara y su mar de robles, el bosque de galería del Árrago y la Sierra de los Ángeles. Destacan también las panorámicas de Santibáñez que va apareciendo según avanza el camino.
El sendero comienza junto a la ermita del Cristo en una estrecha calleja pavimentada de hormigón entre paredes de piedra que, poco a poco, va dejando atrás bellas vistas del pueblo.
Acompañan al camino bancales de olivos que ascienden por la ladera entre robledales y zonas de huertas, frutales, prados y viñas mezcladas con olivos. Asciende levemente y se acerca al arroyo de Linares donde la vegetación de ribera convive con los olivos.
Se llega a un cruce donde finaliza el pavimento de hormigón dejando a la izquierda un camino para seguir rectos por la senda que asciende entre olivos centenarios salpicados de rodales de robles.
Continúa paralelo al propio arroyo donde, en el horizonte, aparecen los montes de Santibáñez y la Aliseda. Con la entrada en el término de Torre de Don Miguel el camino inicia un descenso que pasa entre unos rodales de robles y dejando Valgrande a la izquierda.
Cruzando el arroyo de Linares llegamos a los Valles, al cruce que es fin de la ida donde abandonamos el GR-10, y girando la izquierda 360° bordeamos Valgrande dirección de vuelta a Cadalso cruzando un bosque de robles y pinos con maravillosas vistas de la Almenara.
Volvemos a caminar entre olivos en un pequeño tramo hasta llegar al cruce de la dehesa de Torre que dejamos a la derecha siguiendo el perímetro de ésta entre robles y pinos para volver al termino de Cadalso bajo una bóveda verde donde en un pequeño cruce seguimos rectos por tierras de olivares y huertas.
Entre cercados de piedra que limitan las tierras de cultivo el camino desemboca en la carretera de acceso a Cadalso. A pocos metros, al otro lado de la carretera está el Árrago con la zona de ocio de los Cachones y la piscina Natural donde finaliza el sendero.
Luego ya podemos subir al pueblo a través de un paseo junto a la carretera, donde contemplar un conjunto “escultural” con la antigua maquinaria de un molino de aceite.