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QR de la Ermita

La Ermita de San Antonio de Padua está ubicada a las afueras del pueblo, a los pies del camino Real a Plasencia. Forma un conjunto único para descubrir donde comparte protagonismo con la calzada de piedra, el viejo puente y una hermosa fuente berroqueña con pilones que la preceden

Situada en una explanada sostenida por un roquero junto a la Garganta de la Oliva desde el que tiene magnificas vistas del entorno, ya en 1850 aparece referenciada en diversos escritos de su origen desconocido, la convierten en un elemento imprescindible para conocer Villar de Plasencia y su entorno.

La ermita de San Antonio responde como la mayoría de estas construcciones a la conjunción de una edificación vinculada a la arquitectura de raíz popular y a una situación predominante dentro de un entorno rural que se ajusta a la tipología de estancia única.

Escondida entre la arboleda se levanta el pequeño edificio realizado en mampostería originalmente encalada, con refuerzo de sillares en las esquinas y en la fachada los mampuestos se elaboran convirtiéndose algunos de ellos piezas labradas o sillarejos.

En entrada se dispone de un atrio sobre gradas que se ajusta a la pendiente del solar, cubierto por una bello entramado de madera que soporta una cubierta a tres aguas, todo ello apoyado en dos esbeltas columnas toscanas que cuentan con perforaciones en su fuste, lo que nos hace pensar que han podido ser reutilizadas en esta construcción.

El espacio del atrio se encuentra empedrado, existiendo algunas marcas en las propias piedras, y está cercado por un pequeño pretil a modo de asiento. Decoran este espacio dos pequeños jarrones de flores realizados con el arte del trencadi y un pequeño mural de San Antonio de Padua realizado con igual técnica.

En la fachada se abre un acceso adintelado y a su derecha, en un sillar que forma la jamba, aparece un antiguo texto que parece hacer referencia a la denominación de la propia ermita. En los laterales dos pequeños huecos rectangulares iluminan la nave.

El interior de la ermita es sencillo y sobrio. Frente a la entrada destaca un bello altar labrado en granito sobre el que se abre una hornacina que contiene la imagen de San Antonio, una sencillez que contrata con la hermosa armadura de madera a cuatro aguas que cubre el espacio, formada por durmientes longitudinales, estribos y escuadras en la esquinas que se sustenta en dos modillones decorados de aire mudéjar.

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