🎵 Audioguía
Al oeste de Acebo, protegido por el monte Jálama, discurre el sendero del Monte de la Osa. Un recorrido que se convierte en un mirador constante de las privilegiadas vistas de Acebo desde lo alto. Entre naranjos, olivos, pinos, robles el camino se convierte en un mosaico policromático.
El sendero comienza junto a la Fuente del Palacio, en calle del mismo nombre y donde se encuentran las antiguas casas señoriales de Acebo, tomando el antiguo camino que llevaba a Villamiel y San Martín de Trevejo, donde nos encontramos con las Tres Cruces, un mirador 360º con unas bonitas vistas de Acebo y su entorno.
Las huertas con frutales y los olivares son los compañeros en esta parte del camino según vamos dejando atrás la vista del municipio. Poco a poco, van convirtiéndose en praderas con algunos robles hasta convertirse éstos en los dueños del paisaje dando paso a una zona más llana donde las praderas adehesadas.
Una vereda empedrada nos va a guiar para seguir ascendiendo montaña arriba en un entorno en el que se alternan el monte bajo con algunos pinos y robles.
Un denso robledal nos acoge y hace que nos sumerjamos en un paraje donde el tiempo se para, observando el esfuerzo de la gente de esta tierra construyendo bancales para convertir la montaña en zona de aprovechamiento para el ganado.
Termina el ascenso y tomamos el camino a la derecha. De nuevo se empieza a divisar el imponente monte Jálama, esta vez en primer plano. Momento éste para un descanso y recrearse con la bella imagen que nos rodea.
El camino se vuelve llano y transcurre rodeado de robledales adehesados con un profundo valle donde repican los campanillos del ganado. Como en gran parte del recorrido, el monte Jálama se hace omnipresente una vez más.
A medida que vamos avanzando unas excelentes panorámicas de gran parte del entorno de Acebo y de la Sierra de Gata ponen el fondo de la estampa con unas vistas para deleitarse.
Los pinos se hacen dueños del terreno impregnando el ambiente con su característico olor. Llegados a este punto tomamos el camino que sale a la derecha en subida.
El llano vuelve a aparecer y con él algunas praderas, huertas y olivares donde la imagen de parte del entramado urbano y de la iglesia hace de fondo, lo que nos indica que estamos próximos al final del recorrido.